Porteo ergonómico

Antes de que naciese nuestra bebé nos dejaron dos mochilas para portear. Ambas eran iguales, de una marca bastante conocida de ropa y accesorios infantiles. Los dos donantes nos dijeron que la habían usado poco y debía de ser cierto porque estaban nuevas. Curioso.

A mí la idea de poder llevar encima a la bebé me gustaba, me recordaba el piel con piel que practicamos en el hospital nada más nacer y me parecía que para moverme sola con ella resultaría mucho más cómodo que el carro. Cuando vas con un carro de bebé te das cuenta de lo poco adaptado que están el metro y otros transportes públicos en Madrid. Portear me parecía una opción a tener en cuenta, así que la primera vez que llevé a la peque a ver a papá al trabajo la cargué en una de esas mochilas que nos habían dejado. Entendí porqué estaban nuevas. A pesar de tener cintas para adaptar la longitud de las tiras a la estatura del porteador, no era capaz de librarme de la sensación de pesadez sobre mis hombros (y la niña pesaría sólo unos 4 kg). Además me daba la impresión de que a cada paso que daba, ella botaba. Empujaba sus pies contra mis piernas. No era tan idílico como yo me lo había imaginado. Resultaba muy práctico para manejarme en transporte público, eso sí, porque no tenía que preocuparme de si la estación estaba adaptada o no. ¡No todo iba a ser malo!

Entonces, empecé a investigar otras opciones.

El porteo se ha utilizado desde tiempos inmemoriales, realmente los carritos no aparecieron hasta la época victoriana. Antes las madres (y seguro que también los padres) trasportaban a sus hijos en brazos, atados a su cuerpo, en cestas que luego cargaban sobre sus hombros… Podemos ver ejemplos de porteo en diferentes regiones del mundo, desde tribus africanas a comunidades asiáticas, aunque a mí lo primero que me venía a la cabeza cuando pensaba en porteo era la imagen de la mujer africana trabajando con su niño atado (y normalmente dormido) a la espalda. Está claro que no todos los métodos utilizados para portear han sido ergonómicos, como no lo son esas mochilas que nos dejaron y creo que en ese punto reside una de las claves para usarlo con frecuencia o sólo como una anécdota: elegir un dispositivo ergonómico hará que te parezca una de las mejores opciones para llevar al bebé.

Un dispositivo ergonómico ha de serlo tanto para el bebé como para el adulto que portea. Veamos que requisitos deben cumplir.
Para el bebé:
1. Si es un recién nacido y menor de tres meses es preferible mantener sus piernas en triple flexión, es decir, con caderas y rodillas flexionadas como en posición fetal. Si es mayor de tres meses (antes si su tamaño y tono muscular lo permiten) se portea con las caderas abiertas, apoyándose de corva a corva, con el culete más bajo que las rodillas. A esto se le conoce en el mundillo del porteo como “postura en M” o “postura de ranita”. Esta postura asegura por un lado la congruencia articular de la cadera, disminuyendo el riesgo de luxaciones y deformidades en una articulación muy delicada durante los primeros meses de vida (en las primeras revisiones del bebé si os dais cuenta el personal médico y de enfermería le realiza sistemáticamente la exploración de las caderas), y por otro ayuda a repartir el peso de manera uniforme, dando más estabilidad al bebé. Las mochilas que cuentan con un apoyo estrecho, únicamente a nivel del pubis del bebé, hacen que toda esa zona se vea sometida a una gran presión lo cual es especialmente peligroso en los bebés varones. Además adquieren una posición en la que la cadera queda muy comprometida y esto es especialmente peligroso en los primeros meses.
2. Debe respetar las curvas de la columna del bebé. Al principio su espalda es redondeada, el dispositivo debe adaptarse a esa curva, no debe ser rígido.
3. Sujeción para la cabeza. En bebés pequeños que carecen de control de su cabeza y cuello debe asegurarse un soporte eficaz.
Para el porteador:
1. Debe adaptarse perfectamente a su talla y estatura.
2. No debe provocar desviaciones en su columna ni debe desplazar el centro de gravedad. Cuanto más pegado vaya el bebé al porteador, mayor estabilidad.
3. El peso del bebé se reparte entre los hombros, la espalda y la pelvis, no recae todo sobre los hombros y la espalda.

Sin embargo, algunas veces se observa que siendo un dispositivo ergonómico éste no cumple la función porque no se usa correctamente. Un error frecuente es colocar al bebe demasiado bajo. Debemos siempre colocarlo de tal manera que flexionando un poco nuestra cabeza hacia delante seamos capaces de darle un beso en la suya, sin esfuerzo. Prestar atención a las caderas, que caderas y rodillas estén a la misma altura de un lado y del otro y siempre manteniendo la postura en M. Además, no es recomendable portear al bebé cara afuera, especialmente si éste es muy pequeño, fundamentalmente por dos motivos. El primero es que si se le pone con su espalda pegada al pecho del porteador no se respetarán las curvas de su columna y será difícil que pueda mantener la postura en M necesaria para proteger sus caderas. Actualmente se comercializa una mochila ergonómica que permite portear también llevando al bebé cara afuera y manteniendo sus piernas en M, pero el fabricante recomienda no portear así durante más de 20 minutos y esto es así por el segundo problema que se produce si porteamos al bebé cara afuera, y es que sobre todo si es muy pequeño recibirá muchos más estímulos de los que puede procesar (luces,ruidos, movimientos, personas que le hacen carantoñas…) y no tendrá donde “esconderse”. Por otro lado y muy importante para evitar riesgos de asfixia, es que la boca y nariz del bebé siempre estén despejadas, lo cual implica prestar atención para que la cabeza no se sitúe en hiperflexión (lo que cerraría las vías aéreas) y no tapar la cara del niño con nuestra bufanda o pañuelo, asegurarnos de que su cabeza está girada a un lado u otro, que no esté “aplastado” contra nuestro pecho, sino que se apoye con su mejilla. Hemos de poder siempre ver la cara del bebé, que no se “pierda” dentro del dispositivo. Por eso tampoco debemos cerrar nuestro abrigo de tal manera que el bebé quede dentro. Se comercializan abrigos especiales para portear que pueden ser útiles en climas especialmente fríos, pero hay que tener en cuenta que si abrigamos al bebé, le cubrimos con el porteador y además le llevamos pegado al cuerpo será difícil que pase frío.

Pero ¿cuáles son las ventajas de un porteador ergonómico? Vamos a enumerarlas porque son varias:
1. Mismas ventajas que se obtienen con el método del piel con piel:
– Extero-gestación: especialmente interesante en bebés prematuros
– Ayuda al bebé a termorregular
– Mejora su respuesta al estrés
– Mejora el gasto energético
– Disminuye el consumo de oxígeno
– Ayuda a instaurar la lactancia por aumento en la producción de oxitocina y prolactina
2. Previene la displasia de cadera al portearlo en la postura en M.
3. Alivia y previene el reflujo gastroesofágico (RGE) al encontrarse en posición vertical.
3. Regula el patrón respiratorio, previniendo así el riesgo de muerte súbita.
4. Facilita el movimiento. Acceso a lugares que serían impensables con un carro. Libertad de los miembros superiores para por ejemplo hacer la compra o pasear de la mano a un niño más mayor.
4. Cuando el niño anda, posibilidad de llevar el dispositivo ergonómico en una mochila y usarlo cuando esté cansado sin necesidad de cargar con una silla de paseo.

Ahora bien. ¿Cuánto tipos de dispositivos ergonómicos existen? Hay muchos y con multitud de precios. Vamos a citar algunos aquí:

1. Mei tai. Dispositivo de tela utilizado tradicionalmente en países asiáticos. Consta de un cuadrado de tela donde se apoya el bebé y unas cintas para que el adulto pueda atarselo.

2. Bandolera con anilla. Las hay de tela y también de malla, éstas últimas son muy útiles para el verano ya que son más frescas y se pueden usar para bañarse en el mar o la piscina con el bebé. El peque se suele colocar cargado sobre una cadera por lo que pueden ser muy interesantes en bebés mayores que ya sujetan muy bien su cabeza y tronco y que quieren “ver mundo”.

3. Mochilas ergonómicas con base de apoyo ancha. El pero que le encuentro a este dispositivo es que no sirve a partir de una determinada altura del niño, porque como decíamos al principio deben ir apoyados de corva a corva. Para niños mayores existen unos más grandes, para “toddlers”.

4. Fulares elásticos, para bebés hasta unos 8 kg, aunque depende del pañuelo. Son bastante fáciles de poner y se pueden preanudar es decir que puedes preparar el pañuelo y luego meter al bebé. También se pueden usar al final del embarazo para dar soporte a la tripa y disminuir la presión sobre el periné.

5. Fulares tejidos. Para niños de cualquier edad, si puedes portearlo con una mochila toddler con un fular tejido también ya que se adaptan totalmente al niño y al porteador. Son más difíciles de poner porque hay que hacer el nudo con el niño encima pero es cuestión de práctica! Más económico que las mochilas.

Nosotros empezamos porteando con un fular elástico que nos dejaron y luego con uno tejido que aún usamos, de la marca Hoppediz. Cuando me probé el fular por primera vez me sentí encantada, ¡parecía que estaba embarazada otra vez! La niña iba pegada a mi cuerpo, no me pesaba y me podía mover muy cómodamente. No hacía más que repetir lo maravilloso que era portear con fular a la vez que “echaba pestes” de las mochilas que había probado antes. Mi pareja estaba un poco aburrido de mí, me decía que era una exagerada. Hasta que una mañana que estábamos de turismo y yo me encontraba cansada, le ofrecí ponerse el fular. Su cara de ilusión una vez puesto lo dijo todo. Se convirtió en un convencido como yo. Desde entonces hemos porteado mucho, ambos. A veces porque íbamos en el metro, otras porque íbamos de paseo al centro. Ahora que la niña es más mayor hacemos turismo con el fular, si se cansa de andar nos la cargamos. Es mucho más sencillo encontrar una mesa para comer que si fuéramos con la silla de paseo. Accedemos a cualquier sitio sin problema todos juntos y si ella está cansada se echa la siesta.

En estos meses hemos escuchado opiniones de todo tipo, pero lo cierto es que para nosotros usar el pañuelo tejido ha sido y es algo estupendo porque nos ha dado una gran libertad. Mi consejo es que pruebes y que escojas el que mejor se adapte a tus circunstancias. Si tienes dudas, en las tiendas especializadas suelen tener asesoras de porteo que te aconsejarán para que encuentres el mejor para tu familia. Lo importante es que elijas siempre uno que sea ergonómico para que tanto tú como tu bebé vayáis cómodos y seguros.

Referencias:

Jornada de porteo ergonómico en el Hospital de La Paz, Madrid. Octubre de 2016.

Vivencias porteando a nuestro bebé.

2 comentarios en “Porteo ergonómico

  1. Pingback: Regalos de bebé | MaPis

  2. Pingback: Porteo: Mochila Vs. Fular | MaPis

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s